El sistema de encendido universal de HPI es realmente ligero: cuenta con un volante de inercia de 320 gramos, una potencia lumínica de 60 vatios y dos curvas de encendido preestablecidas.
Con el sistema de encendido universal, HPI ofrece un producto verdaderamente ligero. El volante de inercia pesa solo 320 g y tiene un diámetro exterior de 71,5 mm. Esto garantiza un alto potencial de rendimiento, ya que el motor tiene muy poca masa que poner en movimiento. Sin embargo, un sistema de encendido tan ligero también proporciona una experiencia de conducción muy directa y agresiva.
El alternador suministra 60 vatios de potencia, lo que proporciona tensión suficiente para la unidad de faros y la carga de la batería.
El sistema de encendido cuenta con dos curvas de sincronización preestablecidas. Se puede cambiar entre ellas mediante un conector o un interruptor opcional. Ambas curvas se ajustan en 25 grados y en 2,5 grados por cada 1.000 rpm. Las curvas difieren en el régimen de revoluciones inicial a partir del cual se realiza el ajuste hacia una sincronización más tardía.
El sistema de encendido HPI no incluye una ranura para la chaveta Woodruff. No obstante, la instalación no resulta difícil. Se incluyen instrucciones claras en inglés. Las conexiones de los conectores son de muy alta calidad.
Nota: El sistema de encendido solo funciona de forma limitada con arranques eléctricos. Tras la conversión, se debe utilizar principalmente la palanca de arranque a patada para poner en marcha el motor.
Conclusión: El sistema de encendido universal de HPI es el sistema ideal tanto para uso en carretera como en competición, y ofrece una excelente relación calidad-precio.