Reunión Vespa: Carrera del Camarón 2025
El año pasado informamos sobre la legendaria"Carrera de la gamba" en Dinamarca y Suecia, pero este año ¡hemos estado allí por primera vez! André, del equipo SIP, partió hacia el norte con dos amigos el 30 de julio, y volvió con una gran sonrisa, unas cuantas fotos y el olor de la brisa marina en su equipaje.
Viaje y llegada
Salimos en la furgoneta, con las tres Vespas a buen recaudo en el maletero, a toda velocidad hasta Rostock, donde embarcamos en el ferry a Dinamarca con nuestras scooters. A partir de ese momento, ¡motores en marcha, Visor bajado, aventura por delante! ¿Y el tiempo? Sencillamente maravilloso Le ganamos literalmente a la lluvia: aparte del viaje de vuelta de 2,5 horas por una especie de pista de pruebas de aquaplaning XXL, todo permaneció seco.
Rune y Peter de"Peters Garage" -nuestro mayor cliente en Dinamarca- nos habían invitado calurosamente y nos integraron directamente en la escena. El viernes por la tarde ya hubo una breve carrera previa por tierra, que nos abrió el apetito. Y eso llegó a la mañana siguiente.
Corso, gambas y un faro
El sábado temprano, recorrimos el elegante centro de Copenhague en unas 120 Vespas y Lambrettas. Pasamos por las coloridas fachadas de Nyhavn, el clásico Insta-hotspot, y continuamos por la costa hasta el ferry a Helsingborg, en Suecia.
Una vez allí, el corso continuó por la campiña sueca, hasta que finalmente nos detuvimos en el legendario restaurante de gambas. Teníamos mucha hambre, las gambas eran pequeñas pero abundantes. De postre, hicimos una excursión a "Kullens Fyr", un antiguo faro con unas vistas de libro sobre el mar: no puede ser más bonito.
De vuelta a Copenhague, nos fortificamos con una gran pizza. Felices y llenos, regresamos al anochecer, con la cabeza llena de fotos y nuevos amigos en el corazón.
¿Qué nos queda?
La tranquilidad de los daneses, el tráfico respetuoso (¡sí, de verdad!), la franqueza con que nos acogieron... todo ello nos causó una gran impresión. Peter y Rune nos cuidaron mucho y nos hicieron sentir bienvenidos desde el primer minuto.
Sin duda queremos volver. Y esta vez nos quedaremos un poco más
Tak for alt - ¡y hasta pronto, querida tripulación de Rejeturen!